En el centro-sur, en la región de Sédhiou, se encuentra la etnia Sose.
En Tambacounda y Kedougou (sudeste), viven los Soninke, Malinke y Yalonke.
En la región de Kedougou, hacia el sureste, habitan los Basari, Bedik, Bayaranke
y Coñagui.
En el norte y centro de Senegal predominan los Lebú, Serer, Halpula y Wolof
(con quienes tuve la oportunidad de convivir).
Y no puedo dejar de mencionar a la etnia nómada de los Peul, presente en todo
el territorio senegalés.
Segundo viaje a Senegal
Me pareció un país tan maravilloso que regresé en febrero de 2014. En esa ocasión conocí más de cerca la capital, Dakar, así como Louga y Dhara, situados en el norte. En esta zona viven mayoritariamente los wolof, que practican sus danzas y ritmos exclusivos, como el Sabar y el Mbalax.
El motivo de emprender mi segundo viaje a Senegal, fue gracias a mi trayectoria que me llevó de las danzas castellanas en mi infancia, a la música cubana que conocí en casa gracias a mi madre y mi formación en los bailes caribeños en Cuba, y más tarde a adentrarme en los ritmos africanos. Esa mezcla de raíces y caminos fue la que me abrió las puertas para llevar a Senegal mi propuesta: un puente entre las danzas tradicionales africanas y la riqueza del Caribe.
El 16 de febrero de 2014 viví una de las experiencias más especiales de mi vida. Uno de mis sueños se hizo realidad: el Ballet Renaissance de Louga me organizó un intensivo de expresión corporal de ritmos caribeños en el Centro Cultural de Louga (Senegal). Fue un encuentro único, lleno de energía, cultura y aprendizajes compartidos.
Bailamos,
reímos y compartimos. Hubo un intercambio real: yo compartía mis conocimientos,
pero al mismo tiempo recibía la energía y la fuerza de los bailarines
senegaleses, que impregnaban cada movimiento de una intensidad única.
Metodología
La metodología que compartí con ellos es de mi propia
creación y la he desarrollado a lo largo de 14 años de investigación y
práctica. Se basa principalmente en la enseñanza y aprendizaje a través de
la observación, el sentir y la transmisión.
Con este método se logra liberar la negatividad del estrés transformándola en alegría, tomar conciencia del presente, conectar con la energía de la tierra anclando esa conexión desde el primer chakra y utilizar la fuerza del ombligo y el chakra de las emociones situado en el plexo solar para alcanzar un estado de catarsis.
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| Ejercicio de rotación del tronco para aprender a disociar la extremidad superior de la extremidad inferior. |
Tuve maestros colombianos, dominicanos,
puertorriqueños y cubanos.
Durante 1999 y 2000 viajé a Cuba y me instalé en La Habana, donde profundicé en estos ritmos y en sus elementos culturales. Observé que la estructura del casino era la misma en toda Cuba, pero la interpretación variaba según el barrio, la clase social, la generación e incluso la tradición familiar. De esa experiencia definí cuatro estilos principales.
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| Sonia Arranz con Roberto Vizcaíno en la Escuela Nacional de Arte de La Habana (Cuba). |
A finales de los años 90' hasta
el 2015 he ido aprendiendo danzas tradicionales africanas mandinga, danza
moderna africana sou-kous, mdombolo, coupe de calle y afro-cubano (yoruba,
arara).
| A la izquierda esta la concursante de la República Dominica, en el centro está concursando Sonia Arranz y a la derecha está la concursante cubana, en el Hotel Colina. |
En noviembre de 1999 participé en el concurso del Baile de la Botella en el Hotel Colina de La Habana. Competimos una cubana, una dominicana y yo.
Ellas bailaron muy bien con su tradición cultural, mientras que yo mezclé pasos cubanos, reggaetón y danza africana. Gané el primer premio por la creatividad y porque sorprendía ver a una española bailar como una caribeña.
Cuando bailo casino me emociono porque siento esa
conexión: un movimiento que corresponde al ritmo sinté, otros que provienen de
las danzas diola, del arará o del ndombolo. Es impresionante la riqueza
cultural que encierran estos bailes populares.
Este conocimiento lo transmito a mis alumnos, para que comprendan por qué se baila de una determinada manera. Mi metodología integra expresión corporal africana y pasos tradicionales africanos para enseñar salsa cubana, merengue, bachata, cha cha chá, mambo, etc.
El propósito
era que dieran un paso hacia la pedagogía en danza, incorporando nuevos
recursos que les permitan enseñar a públicos que no cuentan con una transmisión
cultural natural de estos movimientos.
En Europa tendemos hacia una energía “del cielo”, con escasa expresión corporal espontánea. Por eso mi método busca anclar la energía a la tierra, tomar conciencia del cuerpo y bailar siempre con un “para qué” y un “por qué”.
La directora del "CENTRO CULTURAL" siguió de cerca el desarrollo del intensivo.
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- Observación de las rodillas y
el movimiento que generan.
- Movimiento en bloque.
- Liberación de ingles.
- Energía del ombligo.
- Aporta belleza a la expresión
corporal.
- Relaja la musculatura.
- Mejora la guía en el baile en pareja.
"EJERCICIO DE GUÍA Y ORIENTACIÓN"
Profundizamos
en la consciencia corporal, el control de la energía de los brazos y el
“ejercicio de guía y orientación” en pareja, donde el rol masculino transmite el movimiento y la orientación y
el femenino desarrolla la intuición de la ejecución del paso y el desplazamiento, en el que se crea entre el emisor y el receptor un lenguaje simbólico no verbal.
Expliqué también la expresión corporal mandinga y la técnica del enrollado para ganar proyección.
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| "En esta coreografía se ve a Sonia Arranz fusionando danza mandinga con yoruba" |
Todo el intensivo fue acompañada de percusión en directo, gracias a los ngueweul (griot) que hicieron un trabajo magnífico.
Entre ellos, Babacar Dien con la tama (tambor parlante) y Badara, un gran artista que toca la flauta africana.
🌟 Aprendizajes y reflexiones
Aquella clase en Senegal no fue solo una
enseñanza de bailes caribeños y danza mandinga, sino un verdadero diálogo
cultural. Descubrí que la danza tiene la capacidad de tender puentes invisibles
entre continentes y sus culturas, de conectar memorias compartidas y de revelar
la profundidad de nuestra historia común.
Al trabajar con los bailarines del Ballet
Renaissance de Louga, comprendí que la danza africana y la caribeña no son
expresiones separadas, sino capítulos de una misma narración. La energía de sus
cuerpos me mostró la raíz; mi propuesta pedagógica aportaba el eco que esa raíz
había dejado al cruzar el Atlántico.
Ese día confirmé algo que siempre había sentido: la
danza es un lenguaje universal que no entiende de fronteras. La energía que se
crea cuando África y el Caribe se encuentran es poderosa, casi ancestral. Me di
cuenta de que mi propuesta pedagógica podía generar diálogo y conexión, y que
la danza no solo enseña técnica, sino que abre caminos para comprender la
historia, la identidad y la espiritualidad.
Sentí que la danza se convertía en un
espejo: mientras yo enseñaba, ellos me enseñaban a mí. Fue un recordatorio de
que bailar nace de la felicidad que nos produce al ejecutar movimientos a
través del sentir, escuchar, observar, compartir diálogos corporales, es una
vía de conectar con la libertad interior y dejarse transformar.
Esa experiencia reafirmó mi convicción de que la danza no es únicamente arte, sino también es historia, espiritualidad, seducción, cohesión social y resistencia, que no solo tiene una función sino que también cumple un uso como herramienta para transformar la energía en alegría y consciencia.
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| La instructora pedagógica de danza Sonia Arranz con el gran percusionista Babacar. |
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| Sonia Arranz con Le Simb (el falso león) |
✨ Conclusión:
Este viaje y el intensivo impartido en Louga marcaron un antes y un después en
mi vida artística y pedagógica. Con mi metodología busco no solo enseñar a
bailar, sino también transmitir la conexión profunda entre África y el Caribe,
raíces de una riqueza cultural infinita.
Senegal me
regaló un puente eterno entre mis raíces, mi recorrido artístico y la esencia
de África. Fue una experiencia inolvidable que marcó mi camino como bailarina y
docente. Siempre estaré agradecida al Ballet Renaissance de Louga por abrirme
su espacio y su corazón.
“Senegal me regaló un puente eterno entre África y el Caribe, y por siempre estaré agradecida.”
Llamada a la acción
💭 ¿Y tú? ¿Has vivido alguna experiencia que haya
transformado tu manera de ver la danza o la cultura?
Me encantará leerte en los comentarios y compartir este viaje contigo.



















































