ENLACES:
https://www.elnortedecastilla.es/20080705/valladolid/vamos-recorrer-pueblos-valladolid-20080705.html
https://www.elnortedecastilla.es/20080706/zamora/queremos-ensenar-danza-percusion-20080706.html
El descubrimiento de las danzas, Jotas, Bailes Caribeños, La Danza Africana...
🌍 De España a Senegal: un encuentro a través de la danza ). Quiero compartir en mi blog, con todos vosotros, la experiencia ...
ENLACES:
https://www.elnortedecastilla.es/20080705/valladolid/vamos-recorrer-pueblos-valladolid-20080705.html
https://www.elnortedecastilla.es/20080706/zamora/queremos-ensenar-danza-percusion-20080706.html
✨ Introducción
Hay experiencias que marcan un antes y un después, que te sacuden por dentro y te hacen ver el mundo —y a ti misma— con otros ojos. Hoy quiero compartir una de esas vivencias que me transformaron profundamente: un intensivo de danza africana con el gran maestro Koffi Kôkô. Fue mucho más que una clase de danza... fue un viaje espiritual y corporal que me cambió para siempre.
El Viaje y la Oportunidad
En noviembre de 2011 tuve la suerte de hacer un viaje muy especial: fui a Amberes, en Bélgica, para asistir a un intensivo de danza africana con nada más y nada menos que Koffi Kôkô. Si no lo conoces, te cuento: es un maestro, bailarín y coreógrafo increíble, originario de Benín. Él se inició desde la infancia en las danzas animista y está considerado uno de los cofundadores más importantes de la danza africana moderna. Gracias a su destacada trayectoria profesional, ha realizado un largo recorrido artístico por diversos países del mundo y, finalmente, decidió establecerse en Europa para seguir compartiendo su sabiduría.
![]() |
| Percusionista de Koffi Kôkô, Sonia Arranz y el maestro de danza Koffi Kôkô. |
Estoy profundamente agradecida a una persona muy especial para mí, quien me aconsejó inscribirme en este intensivo y aprovechar la oportunidad de aprender con Koffi. Me dijo: “No te lo puedes perder, aprender con Koffi es una experiencia única”. Y tenía toda la razón.
Él es un profesor único, cuya enseñanza se basa en la exploración de la energía sutil, la observación de tu propio sentir y la conexión con la esencia personal. Esta metodología, empírica y profundamente vivencial, marcó un antes y un después en mi manera de aprender y entender la danza africana.
![]() |
| Moviendo la energía |
![]() |
| Koffi Kôkô siempre con su pañuelo rojo cubriendo su cabeza, para no perder energía y protegerse de los djinns. |
Lo que más me sorprendió, y lo que verdaderamente transformó mi perspectiva
sobre cómo bailar y enseñar danza africana, fue el momento en que Koffi nos
explicó cómo vivenciar, experimentar y utilizar la energía del ombligo. En ese
instante, experimenté un despertar. Conecté de manera intensa con la energía
que emanaba desde ese punto, como si hubiera encontrado el eslabón perdido.
Por fin, hallé respuestas a preguntas que me venía haciendo desde hacía
años, especialmente cuando observaba cómo bailaban los africanos en las
discotecas. Siempre me llamó la atención esa manera tan particular de moverse,
que me parecía antagónica al tempo musical, al menos desde la percepción que yo
tenía. Sin embargo, gracias a las enseñanzas de Koffi, todo cobró sentido.
Comprendí que su forma de bailar era completamente coherente, solo que se
basaba en otra lógica corporal y energética.
Años de Observación que Tomaron Sentido
Durante años observé cómo, al sonar una música animada y enérgica de tempo «allegro»
(rápido) o «presto» (muy rápido), algunos africanos bailaban con movimientos
aparentemente limitados y con poca expresión corporal. En otras ocasiones, sus
movimientos eran grandes y exagerados, desproporcionados en relación con el
tempo «largo» (muy lento) de la música. Todo esto me intrigaba profundamente,
especialmente desde una perspectiva formativa enfocada en la creación de
expresión corporal a través de la interpretación musical.
Cuando Koffi nos enseñó a conectar con nuestra percepción y con la energía del ombligo, todo comenzó a tener sentido. Las piezas del rompecabezas encajaron. Comprendí que cada movimiento, cada expresión corporal y cada desplazamiento deben nacer desde ese centro energético. Es ahí donde se concentra la fuerza vital que determina tanto las limitaciones como las grandes posibilidades expresivas del cuerpo.
Una Cultura que se Abre Poco a Poco
Generalmente, los africanos son muy herméticos
a la hora de compartir su cultura, conocimientos y sabiduría ancestral. Se
necesitan años de amistad y confianza para que se sientan cómodos abriendo su
corazón y compartiendo su sabiduría y sus tradiciones.
Antes de conocer a Koffi Kôkô, mi formación en danza africana había sido a través de clases e intensivos impartidos por profesores y profesoras de ballets nacionales o por griots. Con ellos/as tuve la oportunidad de aprender danzas, coreografías, posiciones corporales, ritmos, etc. Me explicaban el origen de las danzas, los ritos en los que se utilizaban y los momentos de la vida en que se bailaban. Sin embargo, sentía que esa enseñanza no llegaba al fondo del sentido simbólico que encierran estas danzas.
El Punto de Inflexión: Mi experiencia con la metodología de Koffi Kôkô y el despertar de la memoria ancestral.
La enseñanza de Koffi Kôkô marca una gran diferencia. Su metodología representa un verdadero punto de inflexión. A través de ella, guía al alumno hacia una experiencia de inmersión profunda en la danza africana, conectando el estado corporal con el significado simbólico de los movimientos, los cuales provienen de creencias animistas y del vudú impregnadas en la danza.
Por ejemplo, el cuerpo aprende a moverse como un felino, a realizar gestos de invocación de la lluvia o de agradecimiento a los ancestros. Así, se desarrolla un lenguaje de movimiento único y contemporáneo que fusiona danza, ritualidad y una profunda conexión con la memoria ancestral que llevamos impregnada en nuestro inconsciente. Esta memoria se manifiesta a través de la intuición, los gustos y la afinidad por músicas y danzas de otras culturas, sirviendo para reconectar con tus ancestros, entender de dónde vienes y obtener el poder de la fortaleza personal y los aprendizajes de quienes vinieron antes que tú.
![]() |
| Al final de la clase, dando las gracias a los ancestros. |
Haber tenido la oportunidad de asistir a este intensivo fue, para mí, una
experiencia única, irrepetible, impresionante y extraordinaria. La conexión con
la percepción álmica ancestral fue constante, y Koffi lo impartió con una
autenticidad profundamente africana.
Este intensivo, al que asistimos alrededor de 40 bailarinas y profesoras de danza africana de toda Europa —y también dos bailarines provenientes de Brasil—, tuvo lugar en Amberes. Fue un encuentro multicultural y profundamente enriquecedor.
Así viví mi experiencia con las clases de Koffi Kôkô. Recomiendo con total convicción esta formación a todas las personas que deseen adentrarse en la cultura ancestral africana y profundizar en la dimensión de la energía vital a través del arte de la danza africana tradicional.
Gracias al intensivo magistral impartido por el maestro Koffi Kôkô, donde puse en práctica cada una de sus enseñanzas, pude encarnar y comprender por primera vez las profundas palabras de Leopold Sedar Senghor (poeta, ensayista, catedrático de Gramática y expresidente de Senegal). Al experimentar en mi propio cuerpo la energía que emanaba de mi ombligo, conecté de forma directa con lo que en las tradiciones de África Occidental se conoce como Asé (la fuerza cósmica y vital que todo lo anima). Descubrí que sin esa vivencia empírica, sin ese despertar del cuerpo, es imposible asimilar su significativa cita:
"El ritmo es para el africano la arquitectura del ser, la dinámica interior que le da forma, la pura expresión de la energía vital, el shock que produce la vibración o fuerza que sensiblemente nos toma en nuestras raíces".
Esta célebre reflexión quedó inmortalizada formalmente en su influyente libro de ensayos titulados Liberté 1: Négritude et humanisme, publicado por la editorial Seuil en 1964.
¿Y tú?
¿Alguna vez viviste una experiencia que te removiera así, desde lo profundo?
¿Te has sentido transformada/o por la danza, el arte o algún maestro especial?
Y tú, ¿has sentido alguna vez ese llamado invisible hacia un ritmo, un arte o una cultura que no sabías que llevabas dentro? Te leo en los comentarios: ¿de dónde vienen tus ancestros y cómo se manifiesta su memoria en tu vida actual?
Me
encantaría leerte.
Déjame tu experiencia en los comentarios, o cuéntame cómo te conecta a ti la
danza con tu esencia.
Este espacio también es tuyo. 💛
En el centro-sur, en la región de Sédhiou, se encuentra la etnia Sose.
En Tambacounda y Kedougou (sudeste), viven los Soninke, Malinke y Yalonke.
En la región de Kedougou, hacia el sureste, habitan los Basari, Bedik, Bayaranke
y Coñagui.
En el norte y centro de Senegal predominan los Lebú, Serer, Halpula y Wolof
(con quienes tuve la oportunidad de convivir).
Y no puedo dejar de mencionar a la etnia nómada de los Peul, presente en todo
el territorio senegalés.
Segundo viaje a Senegal
Me pareció un país tan maravilloso que regresé en febrero de 2014. En esa ocasión conocí más de cerca la capital, Dakar, así como Louga y Dhara, situados en el norte. En esta zona viven mayoritariamente los wolof, que practican sus danzas y ritmos exclusivos, como el Sabar y el Mbalax.
El motivo de emprender mi segundo viaje a Senegal, fue gracias a mi trayectoria que me llevó de las danzas castellanas en mi infancia, a la música cubana que conocí en casa gracias a mi madre y mi formación en los bailes caribeños en Cuba, y más tarde a adentrarme en los ritmos africanos. Esa mezcla de raíces y caminos fue la que me abrió las puertas para llevar a Senegal mi propuesta: un puente entre las danzas tradicionales africanas y la riqueza del Caribe.
El 16 de febrero de 2014 viví una de las experiencias más especiales de mi vida. Uno de mis sueños se hizo realidad: el Ballet Renaissance de Louga me organizó un intensivo de expresión corporal de ritmos caribeños en el Centro Cultural de Louga (Senegal). Fue un encuentro único, lleno de energía, cultura y aprendizajes compartidos.
Bailamos,
reímos y compartimos. Hubo un intercambio real: yo compartía mis conocimientos,
pero al mismo tiempo recibía la energía y la fuerza de los bailarines
senegaleses, que impregnaban cada movimiento de una intensidad única.
Metodología
La metodología que compartí con ellos es de mi propia
creación y la he desarrollado a lo largo de 14 años de investigación y
práctica. Se basa principalmente en la enseñanza y aprendizaje a través de
la observación, el sentir y la transmisión.
Con este método se logra liberar la negatividad del estrés transformándola en alegría, tomar conciencia del presente, conectar con la energía de la tierra anclando esa conexión desde el primer chakra y utilizar la fuerza del ombligo y el chakra de las emociones situado en el plexo solar para alcanzar un estado de catarsis.
![]() |
| Ejercicio de rotación del tronco para aprender a disociar la extremidad superior de la extremidad inferior. |
Tuve maestros colombianos, dominicanos,
puertorriqueños y cubanos.
Durante 1999 y 2000 viajé a Cuba y me instalé en La Habana, donde profundicé en estos ritmos y en sus elementos culturales. Observé que la estructura del casino era la misma en toda Cuba, pero la interpretación variaba según el barrio, la clase social, la generación e incluso la tradición familiar. De esa experiencia definí cuatro estilos principales.
![]() |
| Sonia Arranz con Roberto Vizcaíno en la Escuela Nacional de Arte de La Habana (Cuba). |
A finales de los años 90' hasta
el 2015 he ido aprendiendo danzas tradicionales africanas mandinga, danza
moderna africana sou-kous, mdombolo, coupe de calle y afro-cubano (yoruba,
arara).
| A la izquierda esta la concursante de la República Dominica, en el centro está concursando Sonia Arranz y a la derecha está la concursante cubana, en el Hotel Colina. |
En noviembre de 1999 participé en el concurso del Baile de la Botella en el Hotel Colina de La Habana. Competimos una cubana, una dominicana y yo.
Ellas bailaron muy bien con su tradición cultural, mientras que yo mezclé pasos cubanos, reggaetón y danza africana. Gané el primer premio por la creatividad y porque sorprendía ver a una española bailar como una caribeña.
Cuando bailo casino me emociono porque siento esa
conexión: un movimiento que corresponde al ritmo sinté, otros que provienen de
las danzas diola, del arará o del ndombolo. Es impresionante la riqueza
cultural que encierran estos bailes populares.
Este conocimiento lo transmito a mis alumnos, para que comprendan por qué se baila de una determinada manera. Mi metodología integra expresión corporal africana y pasos tradicionales africanos para enseñar salsa cubana, merengue, bachata, cha cha chá, mambo, etc.
El propósito
era que dieran un paso hacia la pedagogía en danza, incorporando nuevos
recursos que les permitan enseñar a públicos que no cuentan con una transmisión
cultural natural de estos movimientos.
En Europa tendemos hacia una energía “del cielo”, con escasa expresión corporal espontánea. Por eso mi método busca anclar la energía a la tierra, tomar conciencia del cuerpo y bailar siempre con un “para qué” y un “por qué”.
La directora del "CENTRO CULTURAL" siguió de cerca el desarrollo del intensivo.
|
"EJERCICIO DE GUÍA Y ORIENTACIÓN"
Profundizamos
en la consciencia corporal, el control de la energía de los brazos y el
“ejercicio de guía y orientación” en pareja, donde el rol masculino transmite el movimiento y la orientación y
el femenino desarrolla la intuición de la ejecución del paso y el desplazamiento, en el que se crea entre el emisor y el receptor un lenguaje simbólico no verbal.
Expliqué también la expresión corporal mandinga y la técnica del enrollado para ganar proyección.
![]() |
| "En esta coreografía se ve a Sonia Arranz fusionando danza mandinga con yoruba" |
Todo el intensivo fue acompañada de percusión en directo, gracias a los ngueweul (griot) que hicieron un trabajo magnífico.
Entre ellos, Babacar Dien con la tama (tambor parlante) y Badara, un gran artista que toca la flauta africana.
🌟 Aprendizajes y reflexiones
Aquella clase en Senegal no fue solo una
enseñanza de bailes caribeños y danza mandinga, sino un verdadero diálogo
cultural. Descubrí que la danza tiene la capacidad de tender puentes invisibles
entre continentes y sus culturas, de conectar memorias compartidas y de revelar
la profundidad de nuestra historia común.
Al trabajar con los bailarines del Ballet
Renaissance de Louga, comprendí que la danza africana y la caribeña no son
expresiones separadas, sino capítulos de una misma narración. La energía de sus
cuerpos me mostró la raíz; mi propuesta pedagógica aportaba el eco que esa raíz
había dejado al cruzar el Atlántico.
Ese día confirmé algo que siempre había sentido: la
danza es un lenguaje universal que no entiende de fronteras. La energía que se
crea cuando África y el Caribe se encuentran es poderosa, casi ancestral. Me di
cuenta de que mi propuesta pedagógica podía generar diálogo y conexión, y que
la danza no solo enseña técnica, sino que abre caminos para comprender la
historia, la identidad y la espiritualidad.
Sentí que la danza se convertía en un
espejo: mientras yo enseñaba, ellos me enseñaban a mí. Fue un recordatorio de
que bailar nace de la felicidad que nos produce al ejecutar movimientos a
través del sentir, escuchar, observar, compartir diálogos corporales, es una
vía de conectar con la libertad interior y dejarse transformar.
Esa experiencia reafirmó mi convicción de que la danza no es únicamente arte, sino también es historia, espiritualidad, seducción, cohesión social y resistencia, que no solo tiene una función sino que también cumple un uso como herramienta para transformar la energía en alegría y consciencia.
![]() |
| La instructora pedagógica de danza Sonia Arranz con el gran percusionista Babacar. |
![]() |
| Sonia Arranz con Le Simb (el falso león) |
✨ Conclusión:
Este viaje y el intensivo impartido en Louga marcaron un antes y un después en
mi vida artística y pedagógica. Con mi metodología busco no solo enseñar a
bailar, sino también transmitir la conexión profunda entre África y el Caribe,
raíces de una riqueza cultural infinita.
Senegal me
regaló un puente eterno entre mis raíces, mi recorrido artístico y la esencia
de África. Fue una experiencia inolvidable que marcó mi camino como bailarina y
docente. Siempre estaré agradecida al Ballet Renaissance de Louga por abrirme
su espacio y su corazón.
“Senegal me regaló un puente eterno entre África y el Caribe, y por siempre estaré agradecida.”
Llamada a la acción
💭 ¿Y tú? ¿Has vivido alguna experiencia que haya
transformado tu manera de ver la danza o la cultura?
Me encantará leerte en los comentarios y compartir este viaje contigo.