La vida es una aventura con caminos inesperados. Es
un proceso de circunstancias, encuentros y desencuentros que se entrelazan en
el camino, por casualidad o por causalidad, Lo que al principio parecía un fin
—bailar en escenarios ante el público—, se convirtió en un medio para un
profundo crecimiento personal. Desde niña, soñaba con bailar sobre un escenario
ante un público numeroso, y gracias a mi formación con excelentes profesores
internacionales de distintas culturas y al acompañamiento de excelentes
músicos, con quienes pude desplegar mi creatividad y presentar mis coreografías
ante el público,logré hacer
realidad ese sueño.
Complicidad en el
Escenario: Mi Trayectoria con Alberto Farto Herrero "Juguillos"
De todos los músicos con los que he
trabajado a lo largo de mi carrera, hay uno que marcó profundamente mi vida
artística: Alberto Farto Herrero, “Juguillos”. Nuestra colaboración no
fue solo profesional, sino una experiencia creativa de enorme intensidad y
conexión.
Alberto ha sido, y sigue siendo, un
músico excepcional, con un talento natural que pocas veces he vuelto
a encontrar. Es un djembefola en el más profundo sentido de la palabra:
aquel que hace hablar al djembé y un virtuoso del fraseo para las bailarinas
y bailarines, entendiendo no solo el ritmo, sino también el cuerpo y la esencia de
quien baila.
Desde que comenzamos a trabajar juntos,
sentí que tenía a mi lado a un artista con un oído privilegiado, similar
al de grandes músicos como Benny Moré. Alberto podía escuchar una frase
rítmica una sola vez y reproducirla con precisión y matices, adaptándola con
sensibilidad tanto a la danza africana como a la percusión caribeña y flamenca.
Su capacidad para comprender los fraseos y enriquecerlos con su propio
sello era —y es— asombrosa.
Sobre el escenario, vivíamos una conexión
artística única. Él realzaba mis pasos con toques de djembé poderosos y
precisos, y yo bailaba con toda mi energía para estar a la altura de su música.
Era una danza de mutua admiración: él potenciaba mi expresión como bailarina, y
yo encontraba en su ritmo el impulso exacto para expandirme en el movimiento.
Nuestro trabajo era cuerpo y percusión en diálogo constante, sin
palabras, solo con miradas, intuición y emoción compartida.
Trabajar con Alberto fue, sin duda, uno
de los mayores privilegios de mi carrera artística. Lo admiré desde el
primer momento por su respeto profundo a la música, su dominio técnico y su creatividad.
Siempre supo tocar «con energía y entusiasmo» para que el ritmo viviera, para que la danza
respirara.
Nuestra complicidad no se construyó solo
en los ensayos o las actuaciones, sino en una visión compartida del arte como
medio de transformación, de respeto a las raíces y de celebración de la vida.
A él le debo mucho, y siempre ocupará un
lugar fundamental en mi memoria de danza y de escenario.
Alberto Farto (Juguillos) tocando los dundunes y Sonia Arranz tocando el chékere. Actuación del grupo Siwe en Cuellar (2005).
Sonia Arranz bailando danza africana mandinga con un traje de boda de Guinea Bissau y Alberto Farto (Juguillos) djembefola. Actuación del grupo Siwe en Urueña (Valladolid), 15 de agosto de 2006.
Vida de Baile
Con el tiempo, mis experiencias en el mundo del baile me
llevó a interesarme por la historia y el trasfondo cultural de las danzas
africanas y caribeñas: sus creencias, formas de vida, gastronomía, vestimenta,
celebraciones, ceremonias nupciales, relaciones, sentido del humor,
gestualidad, la comunicación, espiritualidad y, sobre todo, sus danzas. Estas danzas
me conectaron con mi feminidad, muchas veces silenciada en la cultura
occidental.
Formación y Pedagogía
Mi pasión por la danza me llevó también a desarrollar
una labor pedagógica como instructora en danza. Durante más de 20 años impartí clases e
intensivos de danza africana (mandinga y moderna), caribeña, rumba catalana,
vals, etc., llegando a formar a unos 200 alumnos por año desde niños, adolescente y adultos. Con esta experiencia,
creé mi propia metodología basada en la observación empírica y la
experimentación directa, es una metodología que es inclusiva para todas las edades y facilita la enseñanza en esta diversidad generacional.
Viajé a Cuba, Senegal, Portugal, Italia y Bélgica,
donde pude aprender de grandes maestros. En La Habana y en diversas regiones de
Senegal viví de cerca la cotidianidad de sus gentes, realizando trabajos de campo como observante participante, que amplió
mis conocimientos y me abrió las puertas al campo de la investigación y la
divulgación de la música tradicional africana, cubana y castellana. Estos
trabajos fueron posteriormente reconocidos y publicados.
Sonia Arranz explicando a sus alumnos la coordinación de brazos y rodilla, y la función de las rodillas para el movimiento de la cadera en el baile del merengue. En un intensivo que impartió en Bolaños de Campos.
Organización y Representación de Artistas
Desde 1996, inicié un nuevo camino como representante
y organizadora de eventos e intensivos de danza y percusión africana y
afrocubana. Este proceso comenzó cuando conocí al griot Ass Ndiaye,
originario de Senegal, a quien representé en sus talleres y actuaciones.
Posteriormente, también representé a:
Mi compañía de danza africana
mandinga Siwe
El grupo de música y danza
fusión Chamanito (como coreógrafa, bailarina y corista)
El grupo Aché pa’ti, de
música y bailes populares cubanos (bailarina y coreógrafa)
En aquellos años, Valladolid no estaba familiarizada
con estos ritmos, por lo que mi trabajo era también de visibilización cultural.
Durante casi dos décadas organicé eventos que acercaron estas tradiciones a la
ciudad, con el objetivo de reducir prejuicios culturales y evitar la
apropiación de tradiciones mal comprendidas.
Alumnado y Trayectorias Inspiradoras
Muchos
alumnos iniciaron sus trayectorias musicales en estos intensivos. Por ejemplo:
Daniel Rioja descubrió su vocación en un
taller de percusión africana de Ass N'diaye en 1997, lo que le llevó a
fundar la agrupación de samba brasileña La Torzida.
Julio Arribas, tras su participación en un
taller en 1997, estudió percusión cubana en La Habana y fundó el grupo Kensafu.
Raúl Martínez,
tras su formación con N'diaye en 1997, fundó junto con otros músicos el grupo Los Tostones,
destacado en el panorama nacional de música reggae.
Intensivo de percusión africana impartida por Ass El Hadji Samba N'diaye, organizado por Sonia Arranz Calvo. En la fotografía a la derecha se ve a Daniel Rioja con una chaqueta de cuadros. En el lado de la izquierda el primer alumno que se ve cerca del maestro Ass, es Julio Arribas. Fotografía realizada por Sonia Arranz.
Dificultades y Logros
Los inicios no fueron fáciles. Era difícil encontrar
salas dispuestas a acoger talleres por el fuerte sonido de los instrumentos
(djembés, dundunes). Tampoco era común que el público se interesara por la
danza africana. Durante los primeros años, las primeras alumnas fueron mis
amigas y alumnas habituales. No fue hasta 2009 que comenzó a crecer el interés
en Valladolid.
Aun así, con esfuerzo y dedicación, se logró
consolidar un espacio para estas culturas. La difusión se realizaba mediante la
prensa, entrevistas en la Cadena Ser, los programas de televisión de Castilla y León, y, sobre todo, el boca a boca.
Eventos Destacados (1996–2015)
Algunos de
los muchos conciertos, talleres e intensivos que organicé en Valladolid fueron:
Ass Ndiaye (Senegal) Intensivos
Pub Folkiss (1996), local de música tradicional
San
Satirio (1997), pub en los soportales de Fuente Dorada
Locales de ensayo (1997 y 1998)
Centro Cívico Juan de Austria
(1997)
Cuellar (1999)
Casa Babylón (1999)
Burgos (2001)
Centro de Estudios Musicales Modulando (2001-2003)
Ass Ndiaye (Senegal) Actuaciones
Día de la Esperanzas (1997), Plaza de la Universidad
La Latina (1997 y 1998), en frente de la catedral
La Deriva (1997), Cantarranas.
El Malecón (1997), Cantarranas
Conciertos la Estufa (5 de marzo de 1999)
Casa Babylón (1999)
Ass Ndiaye (Senegal)
Centro Cívico Juan de Austria
(1997)
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Ass Ndiaye (Senegal) y Sonia Arranz Calvo (Valladolid)
Centro de Estudios Musicales «Modulando» (2002)
Ass Ndiaye (Senegal) y Sonia Arranz Calvo (Valladolid)
Centro de Estudios Musicales «Modulando» (23 y 24 de noviembre de 2003)
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Mientras los alumnos de percusión descansaban para su próxima clase, Sonia Arranz impartía un intensivo de danza africana mandinga, ritmo kuku. Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Centro de Estudios Modulando. Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo..
Alberto
Farto “Juguillos” (España)
Percusión
africana en Centro de Estudios Musicales «Modulando» (2003)
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Alumnos del intensivo aprendiendo a tocar la familia de los dundunes. Intensivo impartido por Alberto Farto. Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Nyaga (Senegal)
Percusión africana, Centro de Estudios Musicales «Modulando» (2006)
Aisha Kouyaté (Senegal)
Danza africana tradicional, Centro de Estudios Musicales «Modulando» (2007)
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Escorpión (Guinea Ecuatorial)
Danza africana moderna y
tradicional mandinga, El Campillo (25 de noviembre de 2008)
Fotografía realizada por: Sonia Arranz.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz.
Marisa Camara (Guinea Conakry)
Danza africana y canciones
mandingas, diversos talleres en el Centro Cívico entre 2008 y 2009
Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero 2008
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Marisa Camara (Guinea Conakry) y Sonia Arranz (Valladolid)
Danza africana y canciones
mandingas, diversos talleres entre 2008 y 2009
Centro Cívico el Campillo 2009
Intensivo impartido por Marisa Cámara de Guinea Conakry, y, Sonia Arranz, estuvieron acompañadas con el djembefola Alberto Farto "Juguillos" que tocó la percusión con el djembe altruistamente. Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía realizada por: Sonia Arranz Calvo.
Javier Monier (ex bailarín solista del ballet nacional de Cuba) (Cuba)
Afrocontemporáneo, afrocubano
y rumba cubana, diversos talleres entre 2012 y 2013 en academias de baile
Academia de Bailes Abanicos, noviembre de 25 de noviembre de 2012.
Fotografía de: Juampa.
Fotografía de: Juampa.
El maestro Javier Monier bailando una Rumba Cubana con Sonia Arranz. Fotografía Juampa.
Fotografía de: Juampa.
Javier Monier (ex bailarín solista del ballet nacional de Cuba) (Cuba)
Afrocontemporáneo, afrocubano y rumba cubana
Academia de Bailes Abanicos, noviembre de 3 de marzo de 2013
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
El percusionista Yonder Rodríguez acompañando el intensivo de Javier Monier con toques afrocubanos. Fotografía de: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Laetitia Bonnemain
(Francia/Guinea Conakry)
Danza africana (14 de abril de 2013)
Academia de Baile Abanicos
Sonia Arranz bailando danza africana con Laetitia Bonnemain. Fotografía de: Juampa.
Fotografía de: Juampa.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía de: Juampa.
Javier Monier(ex bailarín solista del ballet nacional de Cuba) (Cuba)
Afrocontemporáneo, afrocubano y rumba cubana
Academia de bailes La Milonga, noviembre de 9 de junio de 2013.
Centro Cívico Cuna, Valladolid, 15 y 22 de junio de 2013:
Fotografía de: Sonia Arranz.
Dani Rioja aprendiendo a tocar los tambores batá. Fotografía de: Sonia Arranz.
Yékini Rachidi (Guinea Conakry,
Cirque du Soleil)
Danza tradicional africana, danza moderna africana «Coupé Decalé» (2013)
Centro Cívico Cuna y Academia de Baile Abanicos. 9 y 10 de noviembre de 2013.
1º Intensivo de Danza Tradicional Mandinga 9 de noviembre de 2013 en e Centro Cívico Cuna:
Yékini Rachidi enseñando la danza Sorsonet de Guinea Conakry. Fotografía de: Carlos.
Yékini Rachidi enseñando la danza Sorsonet de Guinea Conakry. Fotografía de: Carlos.
Yékini Rachidi enseñando la danza Sorsonet de Guinea Conakry. Fotografía de: Carlos.
Alberto Farto "Juguillos" Djembefola, Yonder Rodríguez Dundunes y Dani Djembefola tocando el ritmo de Sorsonet de Guinea Conakry. Dani pertenece al grupo de música y danza africana Buntaka de León, él ese día toco e djembe altruistamente. Fotografía de: Carlos.
Yékini Rachidi enseñando la danza Sorsonet de Guinea Conakry. Fotografía de Carlos.
Yékini Rachidi enseñando la danza Sorsonet de Guinea Conakry. Fotografía de Carlos.
Fotografía de: Carlos.
Yékini Rachidi (Guinea Conakry, Cirque du Soleil)
Danza africana moderna y “Coupé Decalé” (2013)
Academia de Baile Abanicos. 9 y 10 de noviembre de 2013.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
Yékini Rachidi (Guinea Conakry,
Cirque du Soleil)
Canciones Mandingas ( 9 de noviembre 2013)
Centro de Estudios Musicales «Modulando»
Fotografía de: Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz.
A.D. Bailarín del Ballet Jambi (Senegal) y Sonia Arranz (Valladolid)
Mbalax y Danza africana (2014)
Escuela de Danza «Abanicos». Sábado 19 y 20 de abril de 2014.
Sonia Arranz es pionera en organizar intensivos de danza Mbalax en Valladolid.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
A.D. Bailarín del Ballet Jambi (Senegal)
Danza Afro contemporáneo y Mbalax (2014)
Centro Cívico Cuna. Sábado 21 de junio de 2014.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
Fotografía: Archivo de Sonia Arranz Calvo.
«Pua» (España)
Percusión afrocubana (2014)
Centro Cívico Cuna (15 y 22 de junio de 2014)
Fotografía de: Sonia Arranz Calvo.
Cada uno de estos encuentros supuso dar visibilidad a
grandes maestros internacionales en Valladolid y un paso más en el crecimiento
colectivo e individual de quienes participaron.
Agradecimientos
Este camino no habría sido posible sin el apoyo de
muchas personas. Quiero agradecer especialmente a Alberto Farto “Juguillos”,
Julius, Yonder Rodríguez, y tantos otros músicos y compañeros que
me acompañaron. También a las academias, centros cívicos, alumnado,
maestros, fotógrafos,prensa
local, y a mi familia y amistades, cuyo apoyo fue clave en
esta Vida de Baile.
Con amor, respeto y compromiso hacia la tradición
oral, he procurado visibilizar culturas que merecen ser conocidas y valoradas,
sin ser deformadas ni apropiadas. Que todo este trabajo sirva como testimonio y
legado cultural para las generaciones venideras.
He creado la taxonomía de los bailes cubanos, con el objetivo de que se conozca los dos orígenes principales entre la cultura musical-bailable de las diversas etnias y civilizaciones africanas con el origen de los bailes de salón europeo, en su encuentro de convivencia surgió una transculturación, que ha producido una riqueza musical danzaría hasta nuestros días como el Songo y la Timba, que son la continuidad del Son Montuno, y como género bailable nos ha llegado desde Cuba el Casino.
Por ejemplo: La Timba no está considera como género musical, ya que es un subgénero, pero lo he incluido porque es bailable.
Cuba es un crisol de culturas y por ello se refleja en su música, danza, comida, artes plásticas, filosofía de vida, sincretismo religioso... Esta combinación es lo que ha creado su impresionante idiosincrasia. Por mi parte, puedo compartir mi experiencia empírica y mi observación epistemológica. Debido a que he realizado un recorrido transdisciplinario en diversas culturas, entre ellas, la cubana y Culturas del África Occidental (en especial la Civilización Mandinga, Wolof, Diola, y un pequeño acercamiento a lo Yoruba) En África Central mi aproximación ha sido a los ritmos de la música moderna Africana (Sou-kous, Mdombolo, Makossa, Bircussi...). Mi primera formación de Casino fue gracias a mi profesor de Santiago de Cuba, a principios de 1990. Después en los años 1999-2000 viajé a Cuba donde terminé mi formación de aprendizaje en los diferentes géneros de baile del Casino, Rueda, Cha cha cha, Conga, Mambo, Pilón, Dengue, Mozambique, Merengue Cubano y subgénero como la Timba. A la vez realicé mi trabajo de Campo sobre la forma de bailar e interpretar el Casino en las diferentes zonas urbanas de La Habana. Asimismo, en España desde 1996 comencé aprender a bailar distintos ritmos de Danza Africana. Y mi conclusión de toda esta experiencia es que cada vez que bailo Casino, soy consciente que estoy realizando pasos de las culturas africanas de las danzas que he aprendido. De todo esto he creado mi propia metodología de enseñanza basada en el método antiguo del son cubano, con la utilización de pasos originarios, movimiento y posición corporal africana obteniendo muy buenos resultados. Con esto realizo mi conclusión, propongo que sería muy interesante realizar una investigación taxonómica de los pasos empleados en el Casino que provengan de los bailes folklóricos de África.
Hay
experiencias que marcan un antes y un después, que te sacuden por dentro y te
hacen ver el mundo —y a ti misma— con otros ojos. Hoy quiero compartir una de
esas vivencias que me transformaron profundamente: un intensivo de danza
africana con el gran maestro Koffi Kôkô. Fue mucho más que una clase de
danza... fue un viaje espiritual y corporal que me cambió para siempre.
El Viaje y la Oportunidad
En noviembre de 2011 tuve la suerte de hacer un viaje muy especial: fui a
Amberes, en Bélgica, para asistir a un intensivo de danza africana con nada más
y nada menos que Koffi Kôkô. Si no lo conoces, te cuento: es un maestro,
bailarín y coreógrafo increíble, originario de Benín. Él se inició desde la infancia en las danzas animista y está considerado uno
de los cofundadores más importantes de la danza africana moderna. Gracias a su destacada trayectoria
profesional, ha realizado un largo recorrido artístico por diversos países del
mundo y, finalmente, decidió establecerse en Europa para seguir compartiendo su
sabiduría.
Percusionista de Koffi Kôkô, Sonia Arranz y el maestro de danza Koffi Kôkô.
Un Maestro Inolvidable
Estoy profundamente agradecida a una
persona muy especial para mí, quien me aconsejó inscribirme en este intensivo y
aprovechar la oportunidad de aprender con Koffi. Me dijo: “No te lo puedes
perder, aprender con Koffi es una experiencia única”. Y tenía toda la razón.
Él es un profesor único, cuya enseñanza se
basa en la exploración de la energía sutil, la observación de tu propio sentir
y la conexión con la esencia personal. Esta metodología, empírica y
profundamente vivencial, marcó un antes y un después en mi manera de aprender y
entender la danza africana.
Moviendo la energía
Koffi Kôkô siempre con su pañuelo rojo cubriendo su cabeza, para no perder energía y protegerse de los djinns.
La Revelación del Ombligo
Lo que más me sorprendió, y lo que verdaderamente transformó mi perspectiva
sobre cómo bailar y enseñar danza africana, fue el momento en que Koffi nos
explicó cómo vivenciar, experimentar y utilizar la energía del ombligo. En ese
instante, experimenté un despertar. Conecté de manera intensa con la energía
que emanaba desde ese punto, como si hubiera encontrado el eslabón perdido.
Por fin, hallé respuestas a preguntas que me venía haciendo desde hacía
años, especialmente cuando observaba cómo bailaban los africanos en las
discotecas. Siempre me llamó la atención esa manera tan particular de moverse,
que me parecía antagónica al tempo musical, al menos desde la percepción que yo
tenía. Sin embargo, gracias a las enseñanzas de Koffi, todo cobró sentido.
Comprendí que su forma de bailar era completamente coherente, solo que se
basaba en otra lógica corporal y energética.
Años de Observación que Tomaron Sentido
Durante años observé cómo, al sonar una música animada y enérgica de tempo «allegro»
(rápido) o «presto» (muy rápido), algunos africanos bailaban con movimientos
aparentemente limitados y con poca expresión corporal. En otras ocasiones, sus
movimientos eran grandes y exagerados, desproporcionados en relación con el
tempo «largo» (muy lento) de la música. Todo esto me intrigaba profundamente,
especialmente desde una perspectiva formativa enfocada en la creación de
expresión corporal a través de la interpretación musical.
Cuando Koffi nos enseñó a conectar con nuestra percepción y con la energía del ombligo, todo
comenzó a tener sentido. Las piezas del rompecabezas encajaron. Comprendí que
cada movimiento, cada expresión corporal y cada desplazamiento deben nacer
desde ese centro energético. Es ahí donde se concentra la fuerza vital que
determina tanto las limitaciones como las grandes posibilidades expresivas del
cuerpo.
Koffi demostró con este ejercicio que el ombligo mantiene una función existencial en nuestro cuerpo. Nos enseñó cómo conectar con esa energía poderosa y dejar que desde ahí naciera la autenticidad del movimiento.
Una Cultura que se Abre Poco a Poco
Generalmente, los africanos son muy herméticos
a la hora de compartir su cultura, conocimientos y sabiduría ancestral. Se
necesitan años de amistad y confianza para que se sientan cómodos abriendo su
corazón y compartiendo su sabiduría y sus tradiciones.
Antes de conocer a Koffi Kôkô, mi formación en danza africana había sido a
través de clases e intensivos impartidos por profesores y profesoras de ballets
nacionales o por griots. Con ellos/as tuve la oportunidad de aprender danzas,
coreografías, posiciones corporales, ritmos, etc. Me explicaban el origen de
las danzas, los ritos en los que se utilizaban y los momentos de la vida en que
se bailaban. Sin embargo, sentía que esa enseñanza no llegaba al fondo del
sentido simbólico que encierran estas danzas.
El Punto de Inflexión: Mi experiencia con la metodología de Koffi Kôkô y el despertar de la memoria ancestral.
La enseñanza de Koffi Kôkô marca una gran diferencia.
Su metodología representa un verdadero punto de inflexión. A través de ella, guía al
alumno hacia una experiencia de inmersión profunda en la danza africana, conectando el
estado corporal con el significado simbólico de los movimientos, los cuales
provienen de creencias animistas y del vudú impregnadas en la danza.
Por ejemplo, el cuerpo aprende a moverse como un
felino, a realizar gestos de invocación de la lluvia o de agradecimiento a los
ancestros. Así, se desarrolla un lenguaje de movimiento único y contemporáneo
que fusiona danza, ritualidad y una profunda conexión con la memoria ancestral que llevamos impregnada en nuestro inconsciente. Esta memoria se manifiesta a través de la intuición, los gustos y la afinidad por músicas y danzas de otras culturas, sirviendo para reconectar con tus ancestros, entender de dónde vienes y obtener el poder de la fortaleza personal y los aprendizajes de quienes vinieron antes que tú.
En mi caso personal, mi vínculo inconsciente con mis ancestros, —quienes proceden de Uganda, Sudán y Egipto— me guió hacia el sendero de la danza africana mandinga, etc.
Al final de la clase, dando las gracias a los ancestros.
Una Experiencia Única
Haber tenido la oportunidad de asistir a este intensivo fue, para mí, una
experiencia única, irrepetible, impresionante y extraordinaria. La conexión con
la percepción álmica ancestral fue constante, y Koffi lo impartió con una
autenticidad profundamente africana.
Este intensivo, al que asistimos alrededor de 40 bailarinas y profesoras de
danza africana de toda Europa —y también dos bailarines provenientes de
Brasil—, tuvo lugar en Amberes. Fue un encuentro multicultural y profundamente
enriquecedor.
Regreso con el Corazón Lleno de Plenitud Interior y Alegría Profunda por lo Aprendido
Así viví mi experiencia con las clases de Koffi Kôkô.
Recomiendo con total convicción esta formación a todas las personas que deseen adentrarse en la
cultura ancestral africana y profundizar en la dimensión de la energía vital a través del arte de la danza africana tradicional.
Gracias al intensivo magistral impartido por el maestro Koffi Kôkô, donde puse en práctica cada una de sus enseñanzas, pude encarnar y comprender por primera vez las profundas palabras de Leopold Sedar Senghor (poeta, ensayista, catedrático de Gramática y expresidente de Senegal). Al experimentar en mi propio cuerpo la energía que emanaba de mi ombligo, conecté de forma directa con lo que en las tradiciones de África Occidental se conoce como Ashé (la fuerza cósmica y vital que todo lo anima). Descubrí que sin esa vivencia empírica, sin ese despertar del cuerpo, es imposible asimilar su significativa cita:
"El ritmo es para el africano la
arquitectura del ser, la dinámica interior que le da forma,la pura expresión de la energía vital, el
shock que produce la vibración o fuerza que sensiblemente nos toma en
nuestras raíces".
Esta célebre reflexión quedó inmortalizada formalmente en su influyente libro de ensayos titulados Liberté 1: Négritude et humanisme, publicado por la editorial Seuil en 1964.
Y
así, con el corazón lleno y el cuerpo transformado, desde la bella estación de
tren partí rumbo a mí país, con un nuevo crecimiento personal. ¿Qué más se puede pedir?
💬Cierre y llamada a la acción
¿Y tú?
¿Alguna vez viviste una experiencia que te removiera así, desde lo profundo?
¿Te has sentido transformada/o por la danza, el arte o algún maestro especial?
Y tú, ¿has sentido alguna vez ese llamado invisible hacia un ritmo, un arte o una cultura que no sabías que llevabas dentro? Te leo en los comentarios: ¿de dónde vienen tus ancestros y cómo se manifiesta su memoria en tu vida actual?
Me
encantaría leerte.
Déjame tu experiencia en los comentarios, o cuéntame cómo te conecta a ti la
danza con tu esencia.
Este espacio también es tuyo. 💛